El pasillo huele bien
Como la Araucaria
Del rellano de Harry Haller
Es un tenue aroma
De incienso y menta
Es el olor de mi infancia muerta
Puede que sea el perfume
Del dolor irreal
Del deseo innoble
De la muerte anunciada
Sólo quiero esconderme
Que la vida no me encuentre
Que no intente seducirme
Con su ruidosa falsedad.
Sólo quiero silencio
Y rutina
Y escuchar el tic-tac del reloj
De aquel horroroso y entrañable
Despertador verde
La sintonía de Radio Nacional de España
La "Generala" que abría el parte
Silencio en la mesa
El pater familias quería informarse
Los pitidos señalaban la hora exacta
Las gentes ajustaban sus relojes
Y por la noche les daban cuerda
Quizá sea el suave efluvio
Del hada Titania
Su cristalino aleteo
Buscando el calor hogareño
¡Ma che freddo fa...!
E s'alza il vento, un vento freddo
Come le foglie, le speranze butta giù
Ma questa vita cos'è se manchi tu?
Ha llovido todo el día
Ramón Gómez de la Serna dijo:
"Sólo hay un olor que pueda competir con el de la tormenta:
El de la madera del lápiz"
Ahora los lápices se fabrican con plástico
Y apenas llueve
Me gustaría volver a fumar en pipa
Y beber Jack Daniels
Sin morir en el intento.







